¿Laboratorio local o extranjero?

Esta es una pregunta recurrente de los clientes que se me acercan y en general de las personas cuando piensan en los costos para iniciar su línea de skincare y beauty, teniendo en cuenta distancias, políticas, economías, fronteras, transportes y puertos.

La percepción es que todo este proceso de importación y detalles que conlleva iniciar una línea, es algo complejo y difícil. Spoiler alert: sí lo es pero el comercio internacional lleva funcionando miles de años, y cada vez los procesos son más integrales, entonces no es una odisea llevarlo a cabo.

La revolución industrial, la tecnología digital, los avances en transportes, la sofisticación de las industrias y los acuerdos internacionales, cada vez más robustos y especializados -acompañado de una agresiva globalización de los mercados- hacen de esta consulta algo muy interesante en qué pensar.

Habría que tener estratégicamente varios elementos presentes, por ejemplo, las formulas europeas son líderes en patentes en el mundo, son la meca de los estudios más exhaustivos y un mercado altamente exigente en activos. Países clave para esto: Alemania, Francia, España e Italia.

Los costos de transporte desde Europa a mercados latinos no son muy costosos, no equivalen a más del 50% del costo inicial del producto si es en avión.

Las barreras de entrada en términos de regulación sanitaria en algunos casos a Colombia o Brasil, por nombrar dos países fuertes en barreras sanitarias, a veces hacen muy elevado el costo de registros para entrada en dinero y tiempo para quién quiere traer su línea. En otras ocasiones puede ser una sorpresa saber que es menos difícil y costoso que fabricar localmente en términos de garantía, posicionamiento de marca o incluso financieramente, dependiendo del mercado objetivo.

El líder en producción de envases es China por su diversidad de empaques y bajos costos de producción; aunque países como Holanda y Corea del Sur hacen envases con alta inversión en I+D -siendo estos tres países distantes entre si y con economías y políticas muy diferentes- habrá que tenerlos siempre en cuenta para el desarrollo de nuestros proyectos.

Hay que evaluar uno entre otros factores antes de elegir laboratorios o proveedores, por ejemplo:

  • Los costos de compra de productos o materia prima, los costos promedio de fletes (transporte): aéreo, terrestre o marítimo.
  • Los impuestos (aranceles) del país al que se importa al nacionalizar la mercancía.
  • Los costos de permisos sanitarios para poder comercializar los productos en ese país.
  • La validación de estos elementos frente a la estructura de precios del modelo especifico del cliente en su cadena de valor correspondiente, antes de decidir dónde producir.

Si aguanta… ¡pues adelante!

Producir local no necesariamente es más económico o mejor, siempre hay que validar el modelo financiero y, en paralelo, nunca desestimar el valor agregado de nuestra marca reflejada en el producto.

Hay elementos como el caso de algunos activos, patentes, tecnologías, envases formulas o materias primas en general, que no se consiguen localmente y hay que conseguir fuera, sin embargo también se encuentran casos de activos, envases, diseños, formulas y producciones locales de calidad extraordinaria que cada día son más competitivas a nivel internacional.

REBEIZ – Felipe Rebeiz – Beauty Business Expert

3 Comments
  • admin

    What an awesome post!

    octubre 24, 2014 at 2:50 pm
    • admin

      Thank you! I hope you enjoy our blog and that you’ll continue following us.

      octubre 24, 2014 at 3:14 pm
  • Eleanor Jones

    Great read, I love your blog.

    octubre 24, 2014 at 3:09 pm